Facturar suscripciones en España: IVA, renovaciones y VeriFactu
Una suscripción no es un cobro que se repite: es un cobro y una factura que se repiten. Quién soporta el IVA, qué pasa cuando la tarjeta caduca y qué exige el sistema de facturación verificable cambian el diseño desde el primer día.
Montar una suscripción es fácil hasta el segundo mes. Entonces aparecen las renovaciones fallidas, los cambios de plan a mitad de periodo, los clientes de otro país de la Unión Europea y la obligación de emitir una factura por cada cobro. Este artículo repasa las decisiones que conviene tomar antes de escribir código.
El precio: con IVA incluido o sin él
La primera decisión no es técnica. En venta a consumidor final en España, el precio que anuncias debe ser el precio final con impuestos incluidos; en venta entre empresas es habitual mostrarlo sin IVA y añadirlo en la factura. El tipo general español es del 21 %, y hay tipos reducidos para determinados bienes y servicios.
Elegir mal esto obliga después a reescribir el catálogo entero, porque el importe guardado deja de significar lo mismo. Guarda siempre, junto al importe, si es con impuestos incluidos o sin ellos: es un dato del precio, no una preferencia de visualización.
Clientes de otros países
En servicios digitales vendidos a consumidores de otros países de la Unión Europea, el IVA aplicable suele ser el del país del cliente, y existe una ventanilla única para declararlo sin registrarse en cada Estado. En ventas entre empresas dentro de la Unión, con número de IVA válido, la operación suele ir sin IVA repercutido y con inversión del sujeto pasivo.
No es una decisión que se pueda dejar para el final: determina qué datos hay que pedir al cliente en el checkout —país, número de IVA— y qué se guarda con cada pago. Consúltalo con tu asesor fiscal para tu caso concreto.
Una factura por cada renovación
Cada cobro periódico genera su propia factura, con numeración correlativa y sin huecos. Anular una factura ya emitida no es borrarla: se emite una rectificativa. Y las facturas deben conservarse durante los años que marque la normativa, accesibles y legibles.
El detalle que más se olvida: la fecha de la factura y la fecha del cobro no tienen por qué coincidir cuando un pago se reintenta días después. Guarda las dos.
VeriFactu, en una frase
La normativa española de sistemas informáticos de facturación exige que el programa que emite facturas genere un registro por factura, encadenado con el anterior mediante una huella digital, inalterable, con un código QR en la factura y, en la modalidad de remisión, envío del registro a la Agencia Tributaria. El objetivo es que borrar o modificar una factura a posteriori sea detectable.
El calendario de entrada en vigor se ha ido ajustando y depende del tipo de contribuyente, así que confirma la fecha que aplica a tu caso antes de planificar. Lo que no cambia es la consecuencia de diseño: la facturación deja de ser un PDF que generas cuando quieres y pasa a ser un registro con orden, huella y trazabilidad. Si vendes suscripciones, eso significa que el sistema que cobra y el que factura tienen que hablarse de forma fiable, no por un proceso manual a fin de mes.
Renovaciones que fallan
Entre un 5 % y un 15 % de las renovaciones fallan en cualquier negocio de suscripción, casi siempre por tarjeta caducada, fondos insuficientes o una operación bloqueada por el banco. El plan de reintentos importa más de lo que parece:
- Reintentar con espaciado creciente, no cinco veces el mismo día.
- Avisar al cliente antes de la renovación y después del fallo, con un enlace para actualizar la tarjeta.
- Distinguir un fallo temporal de uno definitivo: no es lo mismo «fondos insuficientes» que «tarjeta cancelada».
- Definir qué pasa con el acceso mientras tanto: corte inmediato, periodo de gracia o degradación de plan.
En renovaciones automáticas, además, la autenticación reforzada funciona distinto que en el primer pago: el cobro recurrente iniciado por el comercio suele acogerse a una exención, pero el primer cargo, el que la autoriza, sí pasa por la autenticación completa. El recorrido de ese primer pago está explicado en cómo funciona un cobro con tarjeta.
Cambios de plan y prorrateos
Subir de plan a mitad de mes, bajar, pausar o cancelar son operaciones con consecuencias fiscales, no solo comerciales. Decide desde el principio si prorrateas o no, y déjalo escrito en las condiciones: es una de las causas más frecuentes de reclamaciones y de contracargos evitables.
En resumen
Trata la suscripción como dos relojes sincronizados: el del cobro y el de la facturación. El importe y los impuestos deben decidirse en el servidor, cada renovación debe dejar factura, y el sistema debe saber qué hacer cuando el cobro falla. Puedes ver el desglose de comisiones sobre un importe concreto en la página de tarifas, cómo se ve un catálogo de planes en la demo y el resto de artículos sobre suscripciones y facturación.
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